domingo, 22 de marzo de 2015

El libreto del Slump

No hay contacto bate pelota y la banca o las menores se perfilan como opciones bastante probables para alguien que hace rato que no esta en su temporada de novato.
Cuando se asume el slump, como paciente bateador sé que es cuestión de turnos salir del mismo, pero el tiempo no es infinito y algo es seguro: desde la banca NO se batea, así que manos a la obra, la intención es seguir jugando con esos escenarios tan diversos que impone la vida y sus circunstancias.

Si no doy la talla en las mayores, me considero demasiado inmaduro como para salir por la puerta grande, siempre puedo culpar al manager, a algún coach, al árbitro y su zona de strike o a quien sea; chivos expiatorios me sobran, nunca he dudado en usarlos.

Siempre hay otras ligas, en televisión las veo, obviamente no son las mayores pero aparentemente yo tampoco pertenezco a ellas, en el fondo es un consuelo saber que en mi país siempre seré una celebridad pese a que no siga en las grandes, o aún cuando hace tiempo que ni asomo a la AAA.

Obviamente eso de la “fatiga extrema” me hace un favor, creo que no podría cambiar Palm Springs por una liga donde seguro terminaría sumergido en vasos plásticos de cerveza; sin embargo, no todo es malo continuamente intento escapar de la seguridad de mi homeland para festejar como Dios quiso.

Además, puedo jugar con otras cosas: he escuchado que a más de uno le ha ido bien con eso de la política (otra de las ligas en las cuales solía jugar), y así quizás, finalmente pueda callar la boca de aquella profesora (Marta creo que era su nombre) que me decía que si no culminaba el bachillerato no podría ser nadie ¿se imaginan al estelar Raúl Guevara de shortstop a ministro?

Quizás no sepa mucho de eso de ser Ministro, pero si aquel que cantaba y jugaba pelota tiene rato en eso ¿porque yo no? Lo de firmar papeles, reunirme y aceptar prebendas puedo hacerlo; quizás aquello que me desagrade sería escuchar los discursos del presidente pero al menos debemos agradecer que este presidente no hable tanto como el otro.

Bueno, bueno… hemos perdido el hilo

Pensándolo a fondo quizás no me convenga eso, no creo que pueda tolerar a ese montón de familiares y amigos pidiendome plata y favores todos los días,y el calor que hace allá en Venezuela es fatal; sin duda una cosa es el turismo y otra la emigración.

Luego de esos quince minutos donde se dibujó mi futuro, producto del slump, solo se me ocurrió salir corriendo a buscar a mi coach de bateo y en un atropellado inglés decirle:

'Mr Mosby I need help with my batting, just had a nightmare about coming back to  Venezuela.-