La Entrevista. - “Lo siento mucho Julián, por motivos de estrategia comercial, no continuas en la empresa. Al bajar no olvides darle tu badge a seguridad”, fueron las ultimas palabras que escuchó esbozar a la que había sido su jefa por los últimos 3 años, de un momento a otro pasó de ser un supervisor en la planta a ser parte del temido mundo de los frac... de los desempleados. La transición fue inmediata, no hubo tiempo para reuniones de despedida o siquiera poder recoger el que había sido su cubículo. – “Por favor devuelva el badge” le dijo en un tono muy serio el mismo guardia de seguridad con el que hasta esa mañana, intercambiaba un ameno saludo a diario, tras entregarlo solo bastaron unos cuantos clicks en aquella computadora para ser borrado de la base de datos del edificio donde había pasado más tiempo que en su propia casa desde que empezó a vivir en ese ya no tan nuevo país. Posterior a ese evento, sin mucho margen para lamentos o pesares; esa misma tarde decidió p...
La temperatura ha llegado a tope de 32 grados centígrados, las personas poca atención le dan a la alarmante información ofrecida por el locutor de radio, en realidad todos parecen bastante despreocupados por el reporte del tiempo: igual saben que se deben esconder del astro rey tras la blindada piel del vidrio. Por la parada por favor - se escuchó a lo lejos una borrosa voz, dando indicaciones desde el otro extremo de la galaxia. Una señora que arrastra un niño de la mano (el infame pero infaltable llanto del infante cubre los oídos de todo aquel que no ha sucumbido en el sopor de este cajón metálico), en la otra mano, un bolso escolar trepado como koala sobre su extremidad. Natalia por fin decidió desvestir su rostro, revelar aquello que la viene preocupando desde que se montó en este ¿vehículo?; el reloj de arena alojado en la boca del estomago la hace estremecer con cada grano, le preocupa ser víctima de miradas aunque ella permanece aun invisible para el resto de pasajeros: cad...