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Un Bar

Estaba cansado y decidí parar, a un costado del camino, donde había un bar Donde todos bebían, para algo curar Entre cervezas, bourbons y tequilas, ya empezaba a divagar. Para ver si esa mirada lograría de mi sien borrar En ese estado del mundo, ¡otro trago !, empecé a gritar. Fue entonces cuando el barman, mientras se reía y me servía Decía las palabras que hoy vengo a enseñar: “Como caminar antes de correr O ensillar antes de cabalgar El mismo principio debes aplicar Antes de amar imperativo es aprender a olvidar”

Sudestada

Por quinta vez esta noche me sirvo un café frio (siempre he encontrado un sabor nostálgico en la frialdad, cuando acompaña en contra-natura a un café, que en el ideario humano se concibe bajo la correcta idea de la calidez). Felipe, ese es mi nombre, un nombre que le debo a la fascinación adolescente de mi madre por un ídolo generacional de su natal Maracaibo. Este soy yo, y éste, mi patético intento de catarsis (a fin de cuentas cada quién lleva su propia cruz, pero cómo nos gustaría compartir su peso) no porque con esto pretenda sanar una herida, de hecho tal vez como alguna vez escuché decir a Patricio Pron "casi siempre inconscientemente la intención es abrir la herida y entender cuanto de enfermo hay dentro…" … no creo mucho en psicólogos, pero hay quién busca a Dios hasta en el humo de un cigarrillo o se lo inyecta en las venas, ¿quién puede juzgar que cumpla la recomendación de Laura, mi terapeuta? Una n¡mujer que con 28 años jamás le han partido el puto cora...

El dulce sabor de una mujer exquisita

No podíamos dejar pasar el día de hoy sin rendirle tributo a uno de los grandes de la letra latinoamericana, mismo que nos regaló cientos de cuentos, innumerables reportajes periodísticos y de novelas ni hablemos. He aquí un breve poema de su parte: "Una mujer exquisita no es aquélla que más hombres tiene a sus pies; sino aquélla que tiene uno sólo que la hace realmente feliz. Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo;  es aquélla que con tan sólo una franca y abierta sonrisa, con una simple caricia y un buen consejo puede alegrarte la vida. Una mujer valiosa no es aquélla que tiene más títulos, ni más cargos académicos; una mujer exquisita no es la más ardiente (aunque si me preguntan a mí, todas las mujeres son muy ardientes... y los que estamos fuera de foco somos los hombres); sino la que vibra al hacer el amor solamente con el hombre que ama. Una mujer interesante no es aquélla que se sie...

Un poco de Insanidad para los sanos

  Ya sabemos que hay muchos de uds. que no leen inglés, o que simplemente no se encuentra entre su lista de prioridades de vida, pero esto vale la pena compartirlo! Fue traído a mí por @SertchoFranquiz ... Un sujeto bastante peculiar (por decir un poco de el) que, si bien no entra en las características de un autor de Guiskyleaks, tiene sus destellos de brillantez... "Memories can be vile, repulsive, little brutes, like children, I suppose. Haha. But can we live without them? Memories are what our reason is based upon. If we can’t face them, we deny reason itself… So when you find yourself locked onto an unpleasant train of thought, heading for the places in your past where the screaming is unbearable, remember there’s always madness. Madness is the emergency exit". The Joker (Batman: The Killing Joke)

Hace 70 años y aún no aprendemos

    El tercer planeta estaba habitado por un bebedor.  Fue una visita muy corta, pues hundió al principito en una gran melancolía. Qué haces ahí? -preguntó al bebedor que estaba sentado en silencio ante un  sinnúmero de botellas vacías y otras tantas botellas llenas. Bebo! -respondio el bebedor con tono lúgubre. Por que bebes? -volvió a preguntar el principito. Para olvidar. Para olvidar que? -inquirió el principito ya compadecido. Para olvidar que siento verguenza -confesó el bebedor bajando la cabeza. Verguenza de qué? Se informó el principito deseoso de ayudarle. Verguenza de beber! -concluyó el bebedor,  que se encerró nueva y definitivamente en el silencio. Y el principito, perplejo, se marchó. "No hay la menor duda de que las personas mayores son muy extrañas",  seguía deciéndose para sí el principito durante su viaje. Este es el Capítulo XII de El Principito.. Lo transcribo para que entiendan, ...